lunes, 5 de octubre de 2015

Todos podemos caer y perder la pista.


Reencontrando el camino, perder la pista, sufrir un reves



Todo el mundo, en algún momento de nuestras vidas, nos hemos apartado del camino correcto y comenzamos a dar tumbos.


independientemente de si eres un gran empresario o un adolescente. Esto puede ser por culpa nuestra o por situaciones fuera de nuestro control que nos sacan de la ruta que creíamos que teníamos bien planeada y comenzamos a dar tumbos y a tomar direcciones equivocadas. 
Reencontrando el camino, perder el rumbo, golpes de la vida.


Y mientras más tiempo pasa, más nos desesperamos y a la desesperación se suma el desconcierto.

La vida es cualquier cosa menos segura no podemos dar sentado que las cosas van a ser como las queremos o como las imaginamos.

Es cierto que debemo planear pero tambien debemos estar preparados para los imponderables, y, aun cuando no lo estuvieramos, debemos aprender a hacerles frente. 

Cuando perdemos el rumbo

Ansiedad, Angustia, Temor, Ataques de panico, reencontrar el camino

Esto también puede suceder de una forma más violenta y menos gradual cuando, por ejemplo, nos despiden súbitamente de nuestro trabajo o nuestra pareja decide hacer su vida sin nosotros, 

Esto es recibimos un fuerte revés emocional inesperado. En ambos casos, esta es una situación repentina que nos enfrenta de golpe a una realidad que, o no quisimos ver, o la vimos venir pero no supimos cómo reaccionar ante ella. 

Reencontrar el camino, ansiedad, angustia, Temor, Infidelidad.  



Este tipo de situaciones más violentas, no suelen ser casuales y, en la mayoría de los casos, tienen antecedentes y orígenes que se pueden remontar a meses o años.

martes, 22 de septiembre de 2015

Citas

 Por cada minuto que usted está enojado pierde sesenta segundos de Felicidad
-Ralph Waldo Emerson



lunes, 7 de septiembre de 2015

Perder el rumbo

Perder el rumbo es mucho más fácil de lo que uno pudiera pensar y más frecuente de lo que la mayoría de nosotros quisiéramos admitir.

Casi todos creemos que tenemos nuestra vida perfectamente planeada y bien controlada y, de forma brutal e intempestiva, un suceso imprevisto pone nuestra existencia completamente patas arriba.

Esto puede deberse a causas tan dispares como un divorcio, un despido o la pérdida de un ser querido, por citar solo algunos ejemplos.

Estamos hablando de situaciones que cambian nuestra vida de la noche a la mañana, eventos que no teníamos planeados ni contemplados y que no sabemos cómo afrontar ni superar.

Pero este tipo de circunstancias no son las únicas que pueden alterar nuestro camino. También nos puede suceder que pase el tiempo y no nos demos cuenta de que estamos en el rumbo equivocado.

A veces nos llega a suceder que perdemos la brújula y ni siquiera nos damos cuenta de que estamos yendo a la deriva.

Si esta es tu situación, estas páginas te darán las pautas y las herramientas que necesitas para volver al buen camino y conseguir alcanzar la felicidad que tanto ansiamos todos.